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| Salomón Borbas

¿Qué significan los nombres de los modelos de coches?

¿Alguna vez te has preguntado por qué un coche se llama Ibiza, Corolla o A3? Detrás de los nombres de los modelos de coches suele haber una estrategia de marketing, una referencia histórica o una forma de transmitir la personalidad del vehículo.

Estos nombres no se deciden sobre la marcha, sino que las marcas invierten muchísimo trabajo para encontrar denominaciones fáciles de recordar, que funcionen en varios idiomas y representen los valores del automóvil.

 

¿Cuándo empezaron a usarse nombres para los modelos de coches?

En los primeros años de la automoción, no había tantos modelos como para necesitar nada más que referencias técnicas para distinguirlos. Sin embargo, con el crecimiento de la industria y un mercado cada vez más competitivo, las marcas vieron que los nombres también vendían.

Un nombre evocador ayuda a construir una identidad y facilita que el público recuerde un modelo concreto. Así comenzaron a aparecer coches bautizados con ciudades, animales, fenómenos naturales o simples combinaciones de letras y números.

 

Los números también cuentan historias

Muchas marcas siguen utilizando una nomenclatura numérica, aunque su significado haya ido cambiando con el tiempo.

BMW

Durante décadas, BMW utilizó un sistema bastante sencillo: los dos primeros números indicaban la serie del vehículo y los dos siguientes hacían referencia a la cilindrada del motor.

Por ejemplo:

  • BMW 320: serie 3 con motor de aproximadamente 2,0 litros.
  • BMW: serie 5 con motor cercano a los 3,0 litros.

Este sistema ya no siempre refleja la cilindrada real debido al downsizing, la sobrealimentación y la electrificación, pero la nomenclatura se mantiene por su valor comercial.

Audi

Audi utiliza un sistema similar. La letra identifica la gama:

  • A para berlinas
  • Q para SUV
  • TT para deportivos
  • RS y S para altas prestaciones

El número indica el tamaño y el posicionamiento dentro de la gama. Entonces, un A3 es más compacto que un A6, independientemente del motor.

Mercedes-Benz

Mercedes combina letras y números para identificar tanto la carrocería como la familia del vehículo.

Clase A, Clase C, Clase E o Clase S responden al segmento del automóvil. Después aparecen otras siglas que hacen referencia al motor o a tecnologías específicas.

 

Porsche y la historia del 911

Pocos nombres de modelos de coches son tan reconocibles como el 911, aunque ese no iba a ser su nombre original.

Cuando Porsche presentó al sucesor del 356 en el Salón de Fráncfort de 1963, el modelo se llamó 901. Pero Peugeot tenía registrados en Francia todos los nombres de tres cifras con un cero en el centro.

Para evitar problemas legales, Porsche sustituyó el cero por uno y así nació el 911, por un cambio aparentemente nimio que acabó dando lugar a uno de los nombres más famosos de la historia del automóvil.

 

Los nombres propios también se popularizaron

Muchas marcas prefieren utilizar nombres en lugar de números porque generan un vínculo emocional más fuerte.

  • Es habitual que estos nombres hagan referencia a, por ejemplo, lugares: Ibiza, León, Córdoba, Málaga, Granada, California… Lo que buscan es asociar el coche a un estilo de vida o un determinado imaginario.
  • Otras recurren a animales para transmitir fuerza, elegancia o velocidad como: Mustang, Jaguar, Impala, Cobra…
  • En algunos casos, el nombre pretende evocar una idea abstracta que no describe ninguna característica concreta del vehículo, pero ayuda a construir una identidad como Clio, Megane, Laguna, Corolla…

 

Las siglas que aparecen detrás del nombre

Además del modelo, algunos coches incorporan combinaciones de letras, por ejemplo:

  • GT: Gran Turismo (coches rápidos y cómodos para largas distancias)
  • GTI: Gran Turismo Injection (primeros coches deportivos compactos con inyección electrónica)
  • RS: RennSport en Audio o Renault Sport en Renault
  • AMG: Mercedes Benz (altas prestaciones)
  • M: modelos deportivos desarrollados por BMW M GmbH.
  • Type R: gama de alto rendimiento de Honda.
  • ST y RS: versiones deportivas de Ford.

Con la llegada de los vehículos electrónicos han aparecido también nuevas denominaciones:

  • e-tron
  • EQ
  • ID
  • EV
  • INONIQ

Todas ellas permiten identificar rápidamente que se trata de un coche perteneciente a una nueva generación tecnológica.

 

Ponerle nombre a un coche es más difícil de lo que parece

Encontrar el nombre perfecto puede llevar meses o incluso años porque debe:

  • Ser fácil de pronunciar en otros idiomas
  • Ser fácil de recordar
  • No tener significados negativos en otros países
  • Poder registrarse
  • Reflejar el posicionamiento del vehículo

Hay un montón de casos en los que, como con el 911, hubo que cambiar el nombre antes de lanzar el automóvil porque generaba confusión o tenía connotaciones negativas en otros mercados. Y en un sector tan global como el del motor, este pequeño detalle lingüístico puede convertirse en un problema comercial.

Después de leer este artículo, la próxima vez que pienses en los nombres de los modelos de coches, probablemente ya nos los veas igual. Detrás de esas letras o números puede haber referencias históricas, decisiones de marketing, homenajes e incluso conflictos legales que hayan dado lugar a algunos de los nombres más famosos de la automoción.